Felipe nació prematuramente y pasó más de tres meses en nuestro CTI neonatal, donde fue cuidado día a día por su familia y por el equipo de salud. Hoy, después de un largo camino, recibió el alta a su hogar.
Compartimos la historia de Felipe para celebrar su fortaleza, pero también para recordar que, como él, muchos bebés transitan procesos complejos en su llegada al mundo. Cada una de estas historias refleja lo que también es la maternidad: atención continua, acompañamiento cercano, apoyo integral y la enorme fuerza de las familias y de los equipos que sostienen cada pequeño gran paso.
En nuestro servicio trabajamos para ofrecer un entorno seguro, humano y respetuoso para los recién nacidos y sus familias.
Historias como la de Felipe nos recuerdan por qué lo hacemos y nos inspiran a seguir construyendo una maternidad basada en el cuidado, la contención y la esperanza.
